La comunidad Klallam del Bajo Elwha (Lower Elwa Klallam), una Nación Indígena reconocida a nivel federal ubicada en la Península Olímpica del estado de Washington, ha tenido mucho que celebrar en el último mes: el descubrimiento de un ‘Legendario’ sitio sagrado, el descubrimiento de evidencia arqueológica de poblaciones antiguas en la zona del río en Elwha y el regreso de los salmones a la zona media de Elwha. Todo esto ha sido posible gracias al desmantelamiento de una presa que tenía casi un siglo de antigüedad.
Las Presas Elwha y Glines Canyon
El río Elwha ha sido fundamental para la vida en Lower Elwha Klallam desde tiempos inmemoriales y la relación entre ambos continúa hasta nuestros días a pesar de haber sido radicalmente modificada en los primeros años del siglo XX, cuando dos presas se colocaron a lo largo del Elwha. La primera de ellas, la represa del río Elwha, fue completada en 1913 debido al interés de la compañía Olympic Power and Development de generar energía utilizando el río. A esta obra siguió la de la presa Glines Canyon poco tiempo después. Esta presa fue colocada río arriba, efectivamente dividiendo el Elwha en tres secciones: la parte superior, por encima de la presa Glines Canyon; la parte central, entre la presa Glines Canyon y la represa del río Elwha; y la parte inferior, por debajo de la represa Elwha. Estas imposiciones a lo largo del curso natural del río alteraron el carácter de la cuenca con profundas consecuencias ambientales y culturales. Las migraciones de peces río arriba fueron bloqueadas, ya que los diseñadores no pensaron en incluir escaleras para su circulación en las nuevas construcciones. Ello impidió que las actividades pesqueras indígenas siguieran desarrollándose, sesgando y dañado el equilibrio del ecosistema local. Además, solamente la represa Elwha inundó 267 acres de tierra de gran valor cultural.
Después de más de medio siglo en funcionamiento, finalmente se tomaron medidas para revertir el daño ecológico y cultural causado por las represas. En 1992, el Congreso de Estados Unidos ordenó la plena restauración del ecosistema del Elwha y de las pesquerías naturales por medio de la Ley de Restauración del Ecosistema y las Pesquerías del Río Elwha, aprobada en 1995. Las autoridades involucradas descubrieron que el mejor curso de acción para alcanzar su meta de restauración del Elwha era la eliminación completa de ambas presas, un proceso que se inició en 2011. La represa Elwha ha sido ya completamente desmantelada y su contraparte, la presa Glines Canyon, está a medio camino en su demolición.
(Re)Descubriendo los Secretos de un Territorio Desecado
Dos revelaciones subsecuentes este año complementaron la alegría que sintieron en Lower Elwa Kllalam ante la demolición de las presas en el Elwha. La primera de ellas fue el redescubrimiento de un sitio sagrado fuertemente vinculado con las historias acerca de la creación de este pueblo. En dos depresiones rocosas profundas se cree que el espíritu creador Klallam bañó y bendijo a los pueblos indígenas de la zona, quienes creen ser originarios directamente de esta zona. La idea de que dicho sitio en realidad existe quizás no haya sido una sorpresa para ancianos como Ben Charles, quien reporta haberlo visto bajo las aguas en su juventud. Sin embargo, a pesar del testimonio de los ancianos y de relatos sobre las rocas difundidos tanto oralmente como en la historia escrita, el hecho de que se encontrara sumergido como la Atlántida sin poder ser visto, llevó a muchos jóvenes Klallam a pensar que este lugar era sólo una leyenda.
Gracias a la recuperación de las tierras inundadas por la ahora inexistente represa Elwha todos en Lower Elwha Klallam son el día de hoy capaces de ver por si mismos que las leyendas son verdaderas. Revelado por la recesión de las aguas, el sitio rupestre es ahora visible por primera vez en casi cien años y es un poderoso símbolo visual de la profunda conexión entre las tribus y la zona que habitan. Quienes ya han visitado la piedra reportan una experiencia profunda al notar no solamente su poder sino también que “todo está volviendo a la vida” ahora que la presa se ha ido. Después de deleitarse con este rejuvenecimiento de un lugar sagrado, muchas personas han llenado amuletos con el agua de las depresiones para ofrecérselas a sus mayores, quienes les hablaron de este lugar. Se llenaron de alegría al saber que “éste no es un mito…esto es una realidad” en palabras de la Presidenta de la Tribu, Frances Charles. Los ancianos y otros miembros de la tribu han expresado sus profundos deseos de hacer el trayecto sobre terreno difícil, pero que apenas ahora es posible, para ver la piedra sagrada. Este es un viaje de muchísima importancia teniendo en cuenta que Lower Elwha Klallam “no tiene historias de migración desde otros lugares” de acuerdo con Jamie Valadez, instructor de la lengua Klallam. Su observación ilustra el gran significado que tiene para la comunidad la existencia física de los sitios asociados con la creación.
El segundo descubrimiento que siguió al desmantelamiento de la represa Elwha fue la excavación de evidencia arqueológica en una zona marcada por el uso humano que, según la datación por radiocarbono, tiene ocho mil años de antigüedad. Ello convierte a la evidencia descubierta en una de las más antiguas de la Península Olímpica, lo que potencialmente fortalece los argumentos que ha presentado Lower Elwha Klallam sobre la antigüedad de su asentamiento en el área. Esto ayudará al grupo en su siguiente esfuerzo, que será convertirse en guardián de las tierras descubiertas por los embalses de las represas. El Servicio de Parques Nacionales se encuentra actualmente a cargo del cuidado de las tierras y ha mantenido en secreto con todos menos con la tribu la ubicación de los dos sitios aquí mencionados, con el fin de protegerlos. Su intención es iniciar un proceso público para decidir para qué se usará este territorio y quién se hará cargo de cuidarlo. Cederlas a la tribu es una opción a ser considerada y la evidencia arqueológica de un vínculo entre ellos y las “nuevas” tierras ciertamente podría contribuir a que esto suceda. Otras opción que se cree que está en consideración es la de convertir las tierras recientemente desecadas en un parque nacional o un refugio de vida silvestre.
El Retorno del Salmón
En Lower Elwha Klallam también han tenido motivos para celebrar un fenómeno natural tan importante para sus vidas y las de sus antepasados como los tesoros culturales recién revelados. Cuarenta miembros de la tribu se reunieron recientemente en la orilla Este del Elwha para dar gracias por el regreso del salmón rey, también conocido como ‘chinook’, al río. Después de la construcción de las presas los peces sólo podían recorrer una pequeña distancia desde el mar por la parte baja del río para desovar, con lo que la población de peces cayó en picada. Hoy, ya que la represa del Elwha ha desaparecido, ocho millas más de la parte “media” del río han quedado accesibles, al igual que una serie de pequeños afluentes.
Recientemente, los biólogos han visto salmones rey en varias ocasiones en la parte alta de esta sección del río. Es la primera vez desde el establecimiento de los parques -en 1938, después de que las represas fueron construidas- que el salmón migra naturalmente a esta área. Otras especies como la trucha cabeza de acero también se han visto en los últimos días en estas regiones, sugiriendo que una notable recuperación está en marcha. Esta recuperación continuará manifestándose con la ayuda de la eliminación completa de la presa Glines Canyon, prevista para el verano del 2013, ya que esta reabrirá un tramo de más de 70 millas de río. Se espera que este proceso restablezca el río a su estado original cuando muchas diferentes especies de peces anádromos migren a sus partes altas. Sin duda, estas migraciones eran vitales para la supervivencia de los pueblos indígenas de esta región.
Los expertos saben que regresar el Elwha a su estado anterior tomará varios años de trabajo duro; pero las señales son alentadoras y ya se ha colocado gran parte de la vegetación necesaria. Lower Elwha Klallam está desempeñando un papel central en este esfuerzo de restauración ecológica, creando, en colaboración con el Servicio de Parques Nacionales, el nuevo Criadero de Peces de Lower Elwha Klallam. Este es un proyecto dedicado a mantener en ascenso el número de peces migrantes así como a la introducción de más peces en la parte superior del río durante el proceso de eliminación de la presa para así asegurar que el precioso pescado será protegido y prosperará en el futuro. Una moratoria de cinco años en todas las actividades de pesca se ha puesto en marcha con el fin de ayudar a estos esfuerzos.
Redención y Amenaza
Que haya buenas noticias en los encabezados sobre pueblos indígenas y grandes proyectos hidroeléctricos es algo completamente inusual. En este caso, sin embargo, gracias al descubrimiento de lugares culturales clave y de los esfuerzos que se realizan en colaboración respetuosa para la restauración del bienestar ecológico, ha surgido una historia esperanzadora. Esto es, sin lugar a dudas, debido a que las represas en el Elwha están siendo derribadas y no a que fueron construidas. Como resultado la adaptabilidad, experiencia y sorprendente memoria tanto de los pueblos indígenas como de la tierra han podido tomar el papel protagónico en esta historia. Sin embargo, tal ejemplo esperanzador de revitalización natural y cultural al mismo tiempo debe hacernos conscientes de los peligros que enfrentan las tierras y los pueblos que actualmente son amenazados por proyectos de represamiento. Las historias que surgen de estas iniciativas son a menudo acerca de marginación y amenazas, más que de un futuro promisorio. Gracias a esta abrumadora negatividad podemos ver lo que la redentora historia de Lower Elwha Klallam en realidad pone de manifiesto. La salud bio-cultural y el proceso de sanación que las demoliciones pueden restaurar son los bienes que pueden perderse si los proyectos similares continúan avanzando. Esta esperanza tiene doble cara, porque la acompañan las señales de alerta.