Los títeres de relaciones públicas

En Poznan, Polonia, en el 2008, la ONU excluyó del diálogo sobre el cambio climático a representantes de pueblos indígenas, insinuando que únicamente estados miembros de la ONU sean autoridades gubernamentales legítimas. La motivación de la política excluyente de las Naciones Unidas sobre la participación de los pueblos indígenas fue el hecho de que la ONU estaba reuniéndose para tramar una nueva estratagema para que las empresas transnacionales y bancos de inversión controlaran el mundo. A la par de ese plan llamado REDD, una estafa Ponzi para el comercio del mercado de carbono, los atracos actuales de Wall Street parecen sólo una miseria.

Naciones indígenas enviaron a delegados para protestar contra esta estafa de la ONU y sus agencias como el FMI, el Banco Mundial, y la OMC—una estafa que pone en riesgo la vida. Organizaciones de la sociedad civil hicieron uso de la palabra para manifestar su apoyo para la presencia de los pueblos indígenas, pero funcionarios de la ONU los dejaron fuera, y el mundo nunca se enteró (EN).

En vísperas de la conferencia de la ONU del 2009 sobre el cambio climático en Copenhagen, escribí sobre la artimaña mediática (EN) de la ONU para socavar al Foro de los Pueblos Indígenas sobre el Cambio Climático. Como era de esperar, repitieron sus artimañas con un giro inesperado, declarando que los pueblos indígenas podían participar sólo a través de organizaciones no gubernamentales reconocidas por la ONU.

Esa postura privilegiada de la ONU en cuanto a la participación se repitió en el 2010 en Cancún, donde al vocero del Caucus Indígena Tom Goldtooth le revocaron sus credenciales por su declaración que la conferencia era nomás una feria comercial para la promoción de soluciones falsas. La ONU expulsó a Goldtooth y otros por llamar la atención de los medios de comunicación al hecho de que un asunto en la agenda principal de la discusión internacional tanto en Cancún como en Copenhagen era silenciar a los pueblos indígenas. Posteriormente escribí acerca de los embajadores de la avaricia (EN) de las ONG apareciendo de fachada por parte de la estafa de la ONU, refiriéndome al comentario de Goldtooth que nunca antes había sido testigo de la intensidad de la decepción así como la desató la ONU en Copenhagen y Cancún.

Hoy en día, en vísperas de la Conferencia de la ONU sobre el Desarrollo Sostenible que se llevará a cabo en Rio de Janeiro en junio del 2012, la ONU ha seleccionado de antemano a representantes indígenas—ya comprometidos (EN) por sobornos de agencias de la ONU y empresas transnacionales—como los y las que se permitirán participar. Como animadores financiados por entidades como la Fundación Ford, esas suplicantes no llegan a ser más que títeres de relaciones públicas.

Así que el reto para los medios de comunicación indígenas es ser mejores estrategas que las fraudulentas manipulaciones de la burocracia de la ONU, y poner al descubierto su hipocresía. Quizás lo más importante sea desvanecerse de una vez por todas la idea que la ONU sea un agente honesto.

La adaptación a un ecosistema en constante cambio requiere nuevas formas de liderazgo. Las instituciones centradas en el Estado y el mercado han fracasado, y de hecho son un impedimento actual para nuestra sobrevivencia. Si la humanidad tenga alguna posibilidad de evolucionarse en cuanto a organización para abordar la crisis del cambio climático, se encontrará en los entendimientos relacionales de los pueblos indígenas y su red de amigos de la sociedad civil que guiarán el camino, y no los Estados Unidos, la Unión Europea, ni la ONU.

Comentando sobre las dificultades que tienen naciones del Cuarto Mundo para desarrollarse de manera independiente de estructuras coloniales como la ONU, el Doctor Rudolph Ryser cátedra del Centro de Estudios Indígenas Mundiales, en una ocasión observó que cuando a un pueblo le falte la capacidad para desarrollarse políticamente, no podrán avanzar sus propios derechos sociales, económicos, y humanos. Pasó a comentar que la era del colonialismo ha impedido el surgimiento de naciones del Cuarto Mundo que sean fuertes políticamente, y que la ONU promete encerrar esas naciones de forma permanente en una jaula de subyugación política.

Si miras lo que hace la ONU, y no lo que dice, no se diferencia mucho de sus estados miembros. No implica que no tengamos que tratar con sus agencias, sino que significa que tenemos que ser tan vigilantes al exigir que se responsabilice la ONU como lo hacemos con respecto a los EE.UU. y la UE.

Como agencia moderna de poderes coloniales, la verdad es que la ONU es experta en utilizar la guerra psicológica (EN) en la subversión del Movimiento Global de los Pueblos Indígenas. Armarse frente a esa arremetida requiere que le enseñemos a la juventud en ese tipo de conflicto, mientras a la vez ejerzamos nuestras redes como la primera línea de defensa.

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